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En un primer momento pensé que lo que estaba mostrando la ventana del navegador era uno de esos correos en cadena cuya finalidad radica en spamearte el hipocampo hasta conseguir fijar en tu memoria que, Juliet, la cansina niña ahogada, acudirá a medianoche para acuchillarte y ver luego como agonizas por el hemotórax. Me equivocaba. Sólo tenéis que visitar Dinero fresco sin esfuerzo para saber a lo que me refiero.
Sobre la bitácora no sabría muy bien qué decir. La experiencia es más desagradable que caer accidentalmente en la fosa séptica de un hospital para coléricos. Luis, el bribón necesitado que engendró la idea, se sirve de un par de entradas a la hora de describir el riguroso método que, algún día, le catapultará a una riqueza sin parangón. Aunque muchos se muestren reacios, no se trata de un plan F del gobierno ni de un casino online. Ni siquiera hay que dejarse toquetear por el párroco local. Nada de eso. Lo único a lo que nos exhorta el autor es a hacer clics sobre banners publicitarios tras hacernos referidos de su cuenta, como era de esperar.
El Detractor cree que ahora que no hay construcción, la desesperación entre los canis ha alcanzado tasas sin precedentes. Pensad que con un mes haciendo clics podréis compraros una bolsa de pipas por Ebay y, si ahorráis, incluso podríais adquirir esta práctica vagina tubular para cuando no tengáis chicas a las que emborrachar.
Desconozco qué docente ebrio y ciego aprobó al autor la asignatura de Lengua española. Sea como fuere, el bloguero es la evidencia viviente e irrefutable de que algo muy grave sucede con nuestro sistema educativo y, obviamente, de que nadie piensa hacer nada por enmendarlo.
Luisito, si no fuera porque eres amigo de mi hermano y, porque Hipócrates se revolvería en su tumba, yo mismo te echaría unos cuantos microgramos de Polonio 210 en el bocata cuando vinieses a merendar. La cárcel es un precio minúsculo a cambio de extirpar el metastásico cáncer que representan los borreguitos para la sociedad española. Si quieres spamear hazte Testigo de Jehová y reparte panfletos, pero no abras un blog.Nota: 3/10

Navegando entre las espumeantes crestas del oleaje que representa el mundo de la automovilística, El Detractor se ha hecho eco del duelo vigente entre la Fórmula 1 y los NASCAR. Ya lo dijo el mono bueno de Fidel en su momento: ¡El etandate del imperialihmo noteamericano tiene la capasidá de imitarr y apropiarse de todo lo que le venga en gaana!. Y es que todo en este mundo tiene una imagen especular norteamericana. Bueno, Carmen de Mairena no. Lo intentaron, sin duda, pero no salió tan mal como la original.
El caso es que hoy le toca a 5 ruedas, un híbrido incomprendido entre el fuego cruzado de ambos deportes. Martín Herzog, el responsable de la heterogénea criatura, ha recibido palos por todas partes. Sus predicciones de visionario para con el porvenir de la Fórmula 1 y sus pilotos, no son compartidas por muchos de sus lectores que, incluso, han llegado a tacharlo de iletrado en lo que al mundo del motor concierne. No obstante, el autor justifica su opinión que, errónea o no, no deja de ser una impresión personal. Además, al Detractor le gustan las formas que estila el señor Herzog. Aceptar la crítica sin censurarla le ennoblece como miembro de esta gran comunidad de pagafantas que es la Blogosfera.
Ahora, tengo que decirte, Martín, que eres más gitano que cualquier personaje de Callejeros. ¿Cómo has podido hacerte seguidor de tu propio blog, tío? Espero que no te auto comentes las noticias, te votes las encuestas en cibercafés y toda esa mierda, porque sino empezaré a pensar que te tienes un gran aprecio. Tanto como para meterte un puño en el recto y abrir la mano dentro.
Por otra parte, del abordaje del contenido no hay mucho que señalar. Subjetividad, Fórmula 1, NASCAR y, nuevamente, otro escritor con talento. El Detractor opina que es una lástima que, tanta gente habilidosa y resuelta con las letras, se dedique a comentar la crónica deportiva. Pero bueno, si la prostitución es un trabajo digno, esto no puede ser menos.
Nota: 6.5/10

Al contrario de lo que pueda parecer, los blogs de Fórmula 1 no son fruto de una vil conspiración judeo-masónica contra el actual orden mundial. Hay muchos, sí, quizá tantos como chorizos en España, y lo que es aún mejor, parece que todos sienten una inexorable atracción por someterse al justo y lacerante flagelo de El Detractor. Así pues, que el restallido de los latigazos no se haga esperar. Ante todos vosotros Fernando vete a Honda.
El desbordante frenesí del autor por la F1 es tal que esta vez nos ha tocado una crónica rosa sobre monoplazas y pilotos. En el contenido se echa en falta la objetividad de cada nueva deportiva que, al quedar tan marginada, el aficionado novel lo pasa francamente mal a la hora de discernir entre veracidad, elucubraciones del autor y engañifas mediáticas. Esto lo provoca el enfermizo lujo de detalles, chismes y cotilleos que, adrede, están ahí para hacer de carnaza ante la voraz morbosidad del visitante.
Por otro lado, la erudición mecánica y automovilística del progenitor de Fernando vete a Honda, es incuestionable y ello se debe a la irreductible pasión que le embriaga cuando oye hablar de Fórmula 1. Atención a la perla:“¿Quien no ha soñado con correr las 24 horas de Le Mans (yo lo sueño todas las noches), subir el "col du Turini" a toda pastilla o pasar "Eau Rouge" en Spa al volante de un Porsche prototipo (o de un Honda NSX ;-) )?”
Déjame decirte que El Detractor no ha soñado nunca con nada de eso. Es más, ni en sus más caóticas duermevelas a los pies de alguna carrera televisada, han aparecido automóviles. Sin embargo, si ése es tu sueño nocturno de a diario te encuentras en la siguiente y fatal -pero ineludible- disyuntiva: o no tienes novia o si la tienes es un mugriento y ennegrecido tubo de escape que usas para embadurnarte la picha en hollín mientras te masturbas.
Para terminar, hay que destacar a favor del autor de Fernando vete a Honda, su corrección gramatical y una prosa muy adecuada a lo que nos cuenta. Narrar la noticia como si de una historia se tratase, intercalando las anotaciones técnicas y personales del autor, ha sido bastante acertado. Al parecer, y según avalan sus numerosos comentaristas, el que suscribe se tiene bien merecido el título de Profesor.Nota: 6.5/10

Cuando el Detractor teclea la dirección de un blog en la impoluta barra del navegador, lo hace a sabiendas de que puede ensuciarla. Es consciente de la peligrosidad que implica este ejercicio de esparcimiento pero alguien debe hacerlo y esperar a que la justicia cósmica intervenga puede ser harto desesperante. Sin más demora procedo a descubriros Mis pasiones, el cubículo en el que un astado madrileño nos deleita con sus cornadas antisistema. Pasen y vean, eso sí, no está permitido acercarse demasiado ni dar comida al animal:
“Sólo, que los ‘progres’ de los cojones que pueblan ese antro que es la SGAE, rojos de mierda y de pacotilla, viven de espalda al mundo.”
A esto sólo le falta un: ¡Quieto todo el mundo! –disparos-, ¡quietos! Y es que, aunque parezca mentira, el que se adjudica la autoría de las entradas es Carlos Barazal y no la recortada del teniente coronel Tejero. Es cierto que la $GAE despierta en todo ser racional una frustración inconmesurable. A nadie le gusta ser víctima del pillaje deliberado que esta organización practica, pero un comentario así sólo denota una severa involución intelectual propia de becerros como Federico J. Losantos .
La restante temática del blog es un mejunje inmiscible de indigestos pegotazos. Toros, butifarras, mujeres semidesnudas, poesía, coches y política es la peor combinación posible después de las lentejas con ketchup. Una violación fragrante, indiscriminada y sin condón del buen gusto, vaya.
Por otro lado, en tiempos de crisis no viene mal ir dejando el currículum por ahí, pero lo del amigo Charly despide un hedor a falacia de autoridad insoportable. Como llevo 13 años haciendo radio, soy fotógrafo (¿?), y me he pasado los últimos cinco años como redactor en la Cope Gran Prix International; mis entradas son la repanocha así que leedlas. Y, a decir verdad, aunque el escritor hace gala de un estilo bastante depurado, esperaba algo más sobresaliente por parte de alguien que lleva cinco inviernos lidiando con los medios.
Resumiendo, al Detractor no le gustan los aditivos y, entre ellos, los colorantes políticos son los que le producen una mayor hipersensibilidad. Si sumamos eso al desconcierto reinante en el blog y al propio autor, sólo queda recomendarle que lea y viaje más. Quizá entonces y, sólo entonces, se cure.
Nota: 4.5/10

Al Detractor nunca le han gustado los blogs de deportes. Los considera superfluos y, por qué no decirlo, bastante redundantes. No entiende esa impulsión irreflexiva y simiesca que lleva a un forofo a levantarse de su asiento, alzar los brazos y clamar al cielo con tronante voz el nombre de su equipo o deportista predilecto. Mucho menos alcanza a comprender, claro está, como un tipo abre una bitácora de Fórmula 1 y dedica su tiempo a mantenerla. Aun así, como de todo tiene que haber en la viña del Barbudo, voy a presentaros F1 On Board.
Dedicar dos terceras partes del telediario a nutrir el egocentrismo de ciertos deportistas me parece insultante, pero si encima hay que tragarse un refrito digital de la actualidad deportiva, el que necesita un TAC es el lector, y no Felipe Massa. No obstante y, a pesar de ello, Iván Illán Mejías Collado Villalba –el autor y no es broma-, sabe llevar las riendas de F1 On Board con las dotes propias de un talentoso corresponsal deportivo.
El aliciente del contenido estriba, en este caso, en la siempre presente visión subjetiva que gobierna las entradas. Además, el autor, que bien podría pasar por el alumno aventajado de Antonio Lobato, parece bastante avezado en el tema. Ya sabéis, uno de esos tipos que vociferaría un “¡Cállate puta!” si su mujer osase dirigirle la palabra mientras los bólidos ronronean inquietos en la parrilla de salida.
En general, podría decirse que la redacción es fluida, elaborada e impecable lo cual también ayuda bastante a que el visitante se embeba en la noticia y luego se preste a comentarla. Eso sí, Iván, ¿cómo demonios se te ocurre llamar a los comentarios “VUELTAS RÁPIDAS, ¡LUCHA POR MARCAR LA POLE!”? En lugar de una invitación a participar en el blog, parece un chiste fácil sobre eyaculadores precoces así que cámbialo.
En lo tocante a la estética de la página, un diez para F1 On Board porque, aunque la nube de tags parezca un mono de carreras lleno de adhesivos publicitarios, la interfaz despejada y ordenada del blog facilita mucho las cosas. Un notable para este adicto a la Fórmula 1 que, aunque no lo creáis, ha conseguido que El Detractor se interese un poco más por este deporte.
Nota: 7/10

La blogosfera es un enorme islote repleto de guano y al Detractor, como buena criatura carroñera, le gusta aprovechar la inmundicia que encuentra para fertilizar su propia bitácora. No obstante, y en contrapartida a la cochambre que suele hallarse habitualmente por la red, hoy vengo a hablaros de Soy un paranoico. Jaime, estudiante de teleco y víctima de la discromatopsia a la que su cromosoma X le abocó sin preguntar, es el que estampa la rúbrica bajo todas las entradas, lo cual es bueno. Cuando hay talento, la mano de otros colaboradores está de más.
El Paranoico es un tipo versátil, unas veces resulta aquel hijo de puta cuya virulencia ha sido atenuada por un finísimo velo de corrección social y, otras tantas, un prestidigitador capaz de transmutar un contenido autobiográfico inapetente en un absorbente relato épico. Su chistera, como bien dice, es de recursos cuasi ilimitados y, quizá sea eso, lo que le hace rozar en más de una ocasión los lindes de una limítrofe pedantería. Eres bueno chico, pero el lector no necesita que se lo recuerdes constantemente.
Sobre el contenido no hay mucho que objetar. El autor, curtido en los sinsabores de la vida universitaria, nos abre las puertas de su paranoia personal adaptada al formato digital. La ironía, un humor abstracto e inteligente y, en ocasiones, las pinceladas de un desvencijado estilo cervantino hacen que, junto a la eventual crudeza del escritor, la lectura del blog sea altamente recomendable.
Liquidando ya la crítica, desearía apelar al interés de aquellos canis, chonis y demás homínidos con DNI para que se enriqueciesen un poco con la lectura de blogs como éste. Pensad que si lo hacéis, tal vez ello os eleve al rango de neandertales y quién sabe, algún día hasta podríais tener derechos.
A modo de nota final, añadir que El Detractor se considera un amante de la reverberante solemnidad que resta tras la acidez de cada comentario sarcástico y eso es algo que el autor de Soy un paranoico sabe regurgitar con sobrada pericia.
Nota: 8.5/10

Algo malo va a pasar y no, no es el cataclismo maya que precederá el final de los tiempos en el 2012. Me refería al momento en el que hagáis clic sobre Espejo reflejado. Esta vez se trata del blog en el que el hijo secreto de Tolkien, aquél que nunca fue a la escuela, nos expone una serie de relatos fantásticos sobre un espejo mudo que cuenta historias. El Detractor está harto de desaconsejar el consumo de estupefacientes antes de escribir pero nadie le escucha. Y es que entrar en Espejo reflejado es como abrir la puerta de aquella habitación en la que tus colegas llevan toda la tarde fumando chocolate pakistaní; marea y mucho.
Alguien tiene que decirle al autor que la imagen especular de un gótico cerúleo perdido en mitad del bosque queda fatal en la cabecera. A este paso al blog sólo le faltará un apartado con los dibujos de las gatitas hentai que le ponen a tono. También es menester recalcar la sangrante letra roja sobre el fondo negro que, supongo, será un mensaje en clave para daltónicos. Otro detalle que urge corregir es la trascendental reflexión a la que nos invita el esquizofrénico que firma las entradas:
¿Alguna vez te planteaste si los espejos son mudos? Bueno, lo son. Pero no así las imágenes tras ellos.
¿Alguna vez te planteaste que si esto lo lee demasiada gente pueden internarte en un psiquiátrico? No, supongo que no, así que, por favor, cambia el enunciado por otro que introduzca al lector sobre la temática que quieras tratar en lugar de timarle vilmente.Si hay algo que exaspere al Detractor son las bitácoras de contenido personal. Y entre ellas, las que recogen y enaltecen la creatividad literaria de cualquier cateto melenudo con un blog entre manos. Sobre el contenido no hay mucho que añadir. La historia, dividida en varios posts, es peor que leerse Crepúsculo traducido al ruso. Al chico le falta, además de imaginación, un estilo resuelto y conciso en lugar de caer reiteradamente en la pomposidad de una retórica innecesaria. Diantres, esto no es una operación militar estadounidense por lo que un personaje NO puede llamarse Leithan Silverblaze (llamarada plateada).
Los cero comentarios que adornan el pie de muchas entradas hablan por sí solos: la gente prefiere ver el video de 2girls1cup mientras almuerza antes que leerse el blog entero. Y no me extraña.Nota: 4/10